La desigualdad de género en el empleo persiste en Galicia

La desigualdad de género en el empleo persiste en Galicia, y lo hace en varios frentes a la vez: salarios, estabilidad laboral, tipo de contrato y acceso a mejores oportunidades. Aunque se observan avances en algunos indicadores, la brecha entre mujeres y hombres sigue siendo visible en el mercado de trabajo gallego y afecta tanto a la retribución como a la calidad del empleo.

En los últimos años, distintos informes y noticias han vuelto a poner el foco en una realidad conocida pero todavía no resuelta: las mujeres gallegas continúan cobrando menos que los hombres y soportando una mayor carga de precariedad. Esa diferencia no se limita a un dato aislado, sino que refleja una desigualdad estructural que se mantiene en el tiempo, incluso cuando mejoran algunas cifras generales de empleo.

Uno de los indicadores más claros es la brecha salarial. Según información publicada por La Voz de Galicia, las mujeres gallegas cobran de media 4.326 euros menos al año que los hombres, con un salario anual de 23.153,78 euros frente al de sus compañeros, una diferencia que equivale a una brecha del 15,7%. Esa cifra ayuda a dimensionar el problema: no se trata solo de una desigualdad puntual, sino de una diferencia económica constante que se acumula año tras año.

Además del salario, la desigualdad también aparece en la forma en que se reparte el empleo. Las mujeres tienen más presencia en ocupaciones parcializadas y en sectores peor remunerados, lo que repercute directamente en sus ingresos y en sus posibilidades de progresión profesional. En paralelo, los informes sobre igualdad laboral en Galicia señalan que la comunidad mantiene una de las brechas salariales más relevantes del Estado, por encima de la media nacional en algunos estudios.

La situación tampoco es homogénea dentro del territorio ni entre tipos de empresa. Los datos difundidos por medios de comunicación muestran que la diferencia salarial puede variar según el tamaño de la compañía y el ámbito geográfico, lo que sugiere que el problema se agrava en determinados entornos laborales. En las empresas más pequeñas, por ejemplo, la desigualdad suele ser más difícil de corregir por la menor implantación de medidas de igualdad y de transparencia salarial.

A esto se suma la persistencia de otras desigualdades asociadas al empleo femenino, como una mayor dificultad para acceder a puestos de responsabilidad, una presencia todavía elevada en trabajos temporales o parciales y una mayor exposición a interrupciones de la carrera profesional por tareas de cuidados. Todo ello contribuye a que la igualdad formal en el acceso al empleo no se traduzca todavía en una igualdad real en las condiciones laborales.

En este contexto, los avances que puedan registrarse no deben ocultar el diagnóstico de fondo: Galicia sigue arrastrando una desigualdad de género en el empleo que se expresa en salarios más bajos, peores trayectorias laborales y mayores obstáculos para la promoción profesional de las mujeres. Mientras no se reduzcan estas diferencias, la brecha seguirá afectando a la autonomía económica femenina y a la calidad del mercado laboral en su conjunto.

Fuentes:
Igualdade retributiva – Observatorio de Igualdade Laboral de Galicia – Prototipo

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/economia/2026/02/17/mujeres-gallegas-cobran-media-4300-euros-ano-hombres/00031771334046654841917.htm

https://eapn-galicia.com/es/a-desigualdade-de-xenero-no-emprego-persiste-en-galicia

https://www.mutuauniversal.net/.content/docs/ObservatorioMujerTrabajadora/VII-Observatorio-Mujer-Trabajadora-2023-Galicia.pdf